Gabriel, que es muy amigo de Jorge y Mariana, les contrató un stripper para sus fiestas de solteros. Pero las cosas se salen de control y Jorge deja plantada en la iglesia a Mariana.
Cansados de sus empleos, en los que son constantemente humillados, Ernesto y Karina deciden asesinar a sus jefes y hacer pasar el crimen como un accidente.