Al celebrarse las fiestas patrias en su pueblo, Avelino organiza los festejos cantando y toreando. Rosita lo alienta a que vaya a la capital a probar fortuna como actor y todo el pueblo se une a facilitarle el viaje deseándole mucho éxito.
Dos historias diferentes que se entretejen: una es sobre un monstruo que se esconde tras las puertas y la otra, sobre un carnicero a quien la culpa lo carcome tras cometer un crimen.