Después de que Erin, la hermana de Maggie, desaparece, el equipo inicia una búsqueda exhaustiva para encontrarla. Pero Maggie descubre que Erin ha sido secuestrada por un siniestro personaje de su pasado, así que ahora debe darse prisa para salvarla antes de que sea demasiado tarde.
Ruzek busca a la hija de un viejo amigo de la familia y la investigación acaba llevando al equipo a un complejo caso de drogas. Burgess y Ruzek luchan por superar las secuelas emocionales del secuestro de Makayla.