Cirilo, un ropavejero, se enamora de María, que trabaja de sirvienta para una familia millonaria. Un día buscando objetos para vender en el sótano de la mansión encuentran algo que les cambiará la vida.
Raimundo sufre el repudio de su familia por fechorías que no cometió. La única que cree en él es su madre, doña Lupita, una mujer que sufre profundamente a causa de las decisiones equivocadas de sus hijos.
Por venganza, un hombre hace que su agente atropelle a la novia de un mafioso y esta queda paralítica en una silla. Mario sube al cuadrilátero para poder sobrellevar los gastos que acarrea el accidente de su novia.