Un grupo de jóvenes se ven involucradas en los problemas de una sociedad con valores en decadencia. A esto se añade el acoso de un seductor depravado, un fraude y líos con traficantes.
Macario, un aldeano sumamente pobre, desea comerse él solo un pavo, el cual comparte con la Muerte, quien, como agradecimiento, le entrega un agua curativa con la que hará milagros.
Un coche guiado por un esqueleto lleva dentro al conde Frankenhausen, rumbo a su castillo tenebroso. El conde Cagliostro, cuya familia ha tratado por generaciones de librar al mundo de la maldición del vampirismo, instruye a su hija para matarlos.