En su trabajo, algunos cuentan las cifras de sus honorarios; otros, cómo cambiaron la vida de los demás. Hay trabajos que dan otros resultados, y nos permiten contar un mundo mejor. Hay ocupaciones que, más allá de que brinden o no una remuneración económica, nos permiten asociar al trabajo con algo más que el dinero o el goce intelectual: la satisfacción de ayudar a otros. Así, son el soporte de otro relato posible dentro de la cultura laboral, uno que cuenta que es posible un mundo mejor.
En su trabajo, algunos cuentan las cifras de sus honorarios; otros, cómo cambiaron la vida de los demás. Hay trabajos que dan otros resultados, y nos permiten contar un mundo mejor. Hay ocupaciones que, más allá de que brinden o no una remuneración económica, nos permiten asociar al trabajo con algo más que el dinero o el goce intelectual: la satisfacción de ayudar a otros. Así, son el soporte de otro relato posible dentro de la cultura laboral, uno que cuenta que es posible un mundo mejor.