Chipiona, 1954. Rocío, de nueve años, gana un concurso en Sevilla. Quiere ser cantante. Una amiga de la familia convence al abuelo para que la deje ir a Madrid junto a su madre. Concha Piquer la recibe para escucharla cantar, pero no la valora.
El grupo de teatro de Don Pancho es una compañía de cómicos que deambulan de pueblo en pueblo intentando mantener en pie la compañía, pero los contratos no llegan y malviven con la esperanza de que algún día todo sea distinto.
A Esperanza le inspira confianza sor Teresa y le cuenta toda su vida, pero, en realidad, sor Teresa no es monja, es una delincuente. Con su cómplice, piensa robarle todo a Esperanza.
Alejandra recibe una extraña herencia tras la muerte de su padre: se convierte en propietaria de un barco que resulta ser un burdel flotante. Poco a poco, las relajadas costumbres del trópico cambiarán la mentalidad de Alejandra.
Martín es un estudiante de literatura sin mucho talento y poco agraciado. Para salir del paso con un trabajo de clase se apropia de un capítulo de una novela de un vecino que es un afamado escritor.
Palmira Gadea, una mujer de la burguesía sevillana, celebra sus veinticinco años de matrimonio y los regalos que recibe son muy especiales: su marido la engaña, su hija está embarazada de un desconocido y su hijo muere en un accidente.